jueves, 21 de junio de 2018

Reseña: El reloj de sol - S. Jackson

EL RELOJ DE SOL: SHIRLEY JACKSON





SINOPSIS

Imaginemos una gran casa ambientada como un film de Tim Burton, habitada por personajes de una comedia de Jane Austen observados bajo una lupa de vidrio oscuro, donde suceden hechos escalofriantes que parecen salidos de un cuento de Edgar Allan Poe. Y ahora agitemos: esto es El reloj de sol, una de las mejores novelas de Shirley Jackson.
En El reloj de sol la familia Halloran espera el fin del mundo confinada, junto a unas pocas visitas, en su gran mansión.






El reloj de sol es un libro que empecé de forma impulsiva, tenía tantos pendientes que no sé como se me ocurrió meter otro en la lista de lecturas, pero ahí está y lo he terminado antes que otros.

He leído ya varias historias de Shirley Jackson, o sea que tampoco iba tan a lo loco, algunos los he reseñado ya en el blog: La lotería y Siempre hemos vivido en el castillo. El primero, es un relato corto que se ha convertido en mi obra preferida de la autora.

El reloj de sol empieza de una forma bastante curiosa, salimos del entierro de Lionel, el hijo mayor de la familia Halloran que murió al caer de la escalera.

A partir de aquí, vamos conociendo al resto de personajes, que son bastantes por cierto y eso puede parecernos un poco lioso al inicio. Pero, a medida que los situamos, vamos asignando diferentes características a cada uno y debo reconocer que todos son bastante diferentes y están bien construidos.

La novela tiene un punto sobrenatural que hace que cambie todo el planteamiento inicial: una tarde Fanny, la tía de Lionel y hermana y cuñada del los señores Halloran, tiene una revelación de su difunto padre, él le anuncia el fin del mundo, van a morir todos excepto los que permanezcan dentro de la mansión.
Este hecho, del que desconfían todos al inicio pero que van creyendo a medida que pasa el tiempo, le da al hogar de los Halloran un lugar más dentro de la novela, es otro personaje, debe protegerles antes y después de lo que sea que vaya a suceder, lo mismo ocurre en Siempre hemos vivido en el castillo, en las dos historias el lugar donde viven es el sitio donde se sienten seguros, el que los protege de los peligros del exterior.

La autora describe perfectamente el contexto donde se desarrolla todo, o sea, la mansión. Nos habla de las numerosas habitaciones, los muebles, lo que la rodea: parques, jardines y el reloj de sol, elemento que por el título parece que vaya a tener un peso importante pero que al final no lo tiene, vaya que está colocado ahí para hacernos pensar algo que no es, o sea que es un MacGuffin (para los que no hayáis oído el término, es un elemento que hace que los personajes avancen en la trama pero que no tiene mayor relevancia en la trama en sí).

El libro tiene alrededor de 300 páginas y son varios los temas que podemos encontrar: las tensiones familiares, los vecinos que se meten en la vida de los demás, el egoísmo por la propia supervivencia... y cuando el libro termina, encontramos un final abierto, no a otro libro porque no es el caso, pero sí a las posibles interpretaciones del lector.

Shirley Jackson tiene una forma de narrar peculiar, llena de palabras que no se dicen pero que se intuyen, creo que es de esos escritores a los que amas u odias, pero no te deja indiferente. También su tratamiento de los personajes y de los escenarios es diferente y en mi caso, me gusta.

A pesar de tener ese elemento sobrenatural que os decía antes y que da inicio al desarrollo de la acción, luego o es un relato ni de terror ni sobrenatural, simplemente lo usa como catalizador para enfocar la trama a ese posible fin del mundo. Así pues, aunque vuestro género no sea el terror, no por ello debéis descartar esta historia. Realmente pensando el género he acabado etiquetándola de misterio, pero siempre salpicada con un toque irónico, que quita la tensión a muchas conversaciones.

Así si decidís leer esta novela, encontraréis una historia que transcurre de manera lineal, con un elenco de personajes diferentes y bastante originales, que establecen relaciones peculiares entre ellos ante la inminencia del fin del mundo.
El ambiente que se respira es opresivo, tenso e inquietante, eso nos mantiene enganchados a lo que ocurre, aunque para ser realistas, pocas cosas ocurren en el libro, lo interesante es la parte de interacción de los personajes y como se van juntando en un mismo lugar.

Hay un buen equilibrio entre diálogo y descripción, quizá se pone mayor peso en lo segundo pero eso no enlentece la trama, no tiene un ritmo rápido pero tampoco es una novela díficil o lenta de leer.

El reloj de sol es un libro interesante, quizá sigo prefiriendo los dos que os decía antes, pero esta es una buena muestra del talento de la escritora, hay buenas descripciones que nos ayudan a crear un contexto donde ocurre todo y a pesar lo absurdas que parezcan algunas conversaciones les acabamos encontrando el punto, y el final, a pesar de como acaba, o sea, que quede abierto, creo que es una estupenda opción, lejos de decepcionarme, me gustó.

No es de los mejores libros que leeré este año, pero siempre acabo regresando a algunos autores como Jackson, Zweig... porque cumplen con lo que espero de ellos, no me decepcionan.

VALORACIÓN:






No hay comentarios:

Publicar un comentario