jueves, 13 de junio de 2019

Reseña: De profundis

DE PROFUNDIS - OSCAR WILDE





SINOPSIS

De profundis es el título de una epístola escrita por Oscar Wilde entre enero y marzo de 1897 y publicada por primera vez por su albacea literario Robert Baldwin Ross en 1905, cinco años después de la muerte del poeta y dramaturgo irlandés.








Leí este libro gracias al club de Clásicos de Cabecera, un club físico que se hace en la biblioteca. Lo cogí pocos días antes de la quedada pero pensé que no tendría problemas con su lectura, pero sí, necesité más de cuatro días, en concreto creo que fueron unos diez días, que para mí son bastantes.

Hasta el momento, de Wilde, únicamente había leído El fasntasma de Canterville y El retrato de Dorian Gray, los dos de géneros bien diferentes, también de este, De profundis. Vaya que las tres obras que he leído del autor no tienen nada que ver las unas con las otras.

De profundis es una epístola escrita por el autor entre enero y marzo de 1897 y publicada postumamente, en 1905.
El autor fue a la cárcel por su relación con lord Alfred Douglas, a quién el escritor llama Bosie. El autor, como el mismo nos cuenta en esta obra, fue el arma arrojadiza que usaban Bosie y su padre, los cuales no mantenían una buena relación, por decirlo finamente.
Wilde denunció al padre, marqués de Queensberry por difamación cuando él hizo publica la relación que mantenía con su hijo, pero el proceso se volvió en su contra y acabó condenado a dos años de trabajos forzados en prisión por el delito de sodomía.

Así pues, tenemos que ponernos un poco en la piel del dramaturgo: encerrado en prisión a lo largo de dos largos años y sin recibir nada de Bosie, solo sabe de él por sus amigos.
Y a pesar de todo esto, en la carta Wilde nos trasmite su enorme deseo de recibir una respuesta. Él nos cuenta detalles desde la tristeza pero también, creo yo, desde el despecho.
Por su amante ha gastado su fortuna, su tiempo, se ha sacrificado a sus deseos y poco o nada ha recibido, pero incluso en la cárcel lo ha abandonado y aún así, mantiene la esperanza de obtener respuesta.

Wilde recuenta el proceso por el cual llegó a prisión, la relación con Bosie, auqnue se muestra subyugado a la voluntad del joven, lo vemos como un hombre sin voluntad, a manos del joven, pero el despecho se nota en cada palabra y eso hace que dudemos un poco de todo lo escrito, seguro que si os habéis sentido despechados por una pareja os reconoceréis en las acusaciones que el autor formula y pueden ser exageradas y sobretodo, partidistas. El autor se siente abandonado y trasmite ira, tristeza y mucho más sentimientos a medida que vamos avanzando en sus páginas. 

Pero luego, cambia de tercio, a partir de cierto momento, el autor decide perdonar a su amante y los pensamientos cambian y aquí entra el arte, la figura de Cristo y la naturaleza humana. Y llega a encontrar positiva su estada en prisión, es el tiempo pasada en ella lo que le ha cambiado como persona y como escritor.

Es una carta algo repetitiva, pasamos de una cosa a otra y luego volvemos a la primera, como creo que nos pasaría a todos en su situación. Así pues, una epístola que nace del reproche y del abandono, acaba mostrándose como una recordatorio para su amante del amor, tiempo y dinero que le ha dedicado, pero también sabemos que todo le perdona y que pueden volver a verse una vez salga de la cárcel.

Ya veis porque tardé tanto en leer estas pocas páginas, porque es un relato con el que no se puede correr, necesitamos ir poco a poco, saborear la historia de los dos amantes, su trágico fin y ver el cambio de escritura del irlandés. 

A través de sus palabras, podemos entrever la sociedad victoriana de la época, momento en el que la homosexualidad estaba prohibida y Wilde, rodeado de amigos pero sobretodo de enemigos, recibió ataques por todos lados, convirtiéndolo en un escritor maldito, del que no se representaban sus obras ni vendían sus libros.

Una obra íntima, una confesión de aquello vivido y de la forma en la que se ha vivido, Wilde reflexiona así sobre su vida y es un placer poder leerlo.

Obra recomendada, alejada totalmente de las dos que había leído en el pasado. Eso sí, no se puede leer en cualquier momento, tenemos que elegirlo bien y darle el tiempo que requiera.


VALORACIÓN:





2 comentarios:

  1. Hola!
    Tengo muchas ganas de leer esta obra, ya que hace poco estrenaron una película sobre los últimos años de Wilde (la peli es La importancia de llamarse Oscar Wilde) y cuando la vi me dieron muchas ganas de lanzarme al De Pronfundis. Me alegro de que te haya gustado,aunque hayas tardado más en leerlo. Es estupendo
    Un saludo!! ^,^!!

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  2. Hola! Tengo que volver a leerlo, es bueno para reflexionar.

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